Ago 08


Rest Day | Todos los atletas descansan…

Se ama por los valores…

Ayn Rand, es una autora y filosofa que desde hace mucho he tratado de asimilar y adueñar en mi vida. Ella y su filosofía engloban mucho de lo que busco ser. En su libro The Fountainhead — que les pido el perdón por mencionarlo probablemente más de lo que menciono cualquier fuente de entrenamientos, preparación u otro tipo de contenido deportivo — habla sobre la posición del hombre en la sociedad y como debe de desarrollar su vida para ser digno.

Anteriormente he mencionado como en la vida hay que buscar ser Howard Roark, no Peter Keating. Como para por decirle a alguien “te amo” primero tiene que amarse uno, y la importancia del trabajo de uno, hecho a la manera de cada uno, con valores absolutos y que eso es lo único que importa.

Pues en esta entrevista de 1959, Ayn Rand habla sobre el amor y la felicidad, abriéndose y hablando sobre su esposo y la relación que tenían en el momento. Como punto secundario, habla de la humanidad y de como ella no ama, ni considera que muchas personas en el planeta sean dignas de ser amadas. También menciona como la fe, es innecesaria y que lo que si existe es la convicción.

Lo que más me interesa rescatar es como reduce el amor, a una transacción, en la cual hay una moneda y esa moneda es la virtud. Dicha virtud se compone de valores — y ustedes saben que yo amo los valores — así entonces, solo debemos de amar a las personas correctas que lo merecen. Ya que cumplen con virtudes y valores, no a todos indiscriminadamente, por lo que hacen por nosotros o lo que hacemos por ellos.

Dicho eso y tomando en cuenta — como mencioné anteriormente, que ella enseñaba — para tener relaciones saludables, no hay por qué precuparse tanto por lo demás o por quienes vengan a la vida de uno en busca de atención, cariño o algo más. Solamente es cuestión de depurar nuestro proceso. Nuestros estándares con los que medimos nuestros valores. Valores que deben de estar claros, para tener control de la misión y en el proceso ser virtuosos y de valor.

Ese valor es que otros van a ver, y ese valor es que vamos a apreciar cuando topemos con otras personas. Eso, determina la calidad de las relaciones.

Definitivamente es una perla. La cual quise compartir, y si alguno decide ahondar en ella, sus contenidos, su libro “El Manantial”, puede escribirme y con gusto le puedo enviar a una carpeta en mi Drive.

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